¿Quieres que te cuente un cuento recuento?

Sostra, la ostra, estaba muy deprimida,
todos la llamaban erróneamente “la aburrida”.
Ella este apodo quería evitar
y que era divertida quería demostrar.
Metida en su concha siempre estaba
mientras las demás nadaban y juntas jugaban.
Pero un buen día mucho se alegró
pues una preciosa perla en su concha halló:
Esto le dio una idea genial,
“para ganarse a todo el personal.”
Ayudada por su amiga Malva,
bonitas perlas buscaban al alba.
Ambas empezaron a hacer collares
con perlas curiosas de los más dispares.
Un pequeño taller Sostra montó,
donde con su genio y gusto enseñó,
a todo el que quisiera aprender,
originales cosas hacer.
Almejas y mejillones en grande se lo pasaban
pues en varios concursos participaban
y maravillosos premios ganaban.
Se organizaban conciertos donde los grillos tocaban
y los sapos y ranas dulces melodías cantaban.
Mientras, los peques, pasteles de frutas merendaban
que las mamás gustosas y orgullosas cocinaban.
Ya nadie volvió a llamar a Sostra “la aburrida”
pues sus fiestas y reuniones eran de lo más divertidas.