¿Quieres que te cuente un cuento recuento?

Ella, la estrella, muy feliz era;
en el cielo junto a sus hermanas brillaba,
con su luz y resplandor, la noche iluminaba.
Su primita Mar, la estrellita de mar,
unos colores preciosos tenía,
la envidia de todas por ello sufría:
Mar se desvivía cada día,pues a todas quería agradar
pero con ella las demás no querían ni hablar.
Por ser tan guapa parecía que la culpaban
pasaban por su lado y ni la miraban.
Mar no entendía el por qué de tanta maldad
lo que hacían con ella era una crueldad.
Ser como las demás deseaba,
llorando sus noches acababa.
Ella, la estrella siempre la observaba
ayudar a su guapa prima anhelaba.
Mar le confesó que así no quería seguir viviendo
que prefería en el cielo estar luciendo…
Pero aún no había llegado este momento
y a sus compañeras daría un escarmiento:
Ella ya sabía cómo la podía animar,
una sorpresa esa noche le quería dar.
La vió como siempre en su rincón llorando
las demás contentas iban jugando:
Por su lado saltando pasaban
y de su llanto se burlaban.
Intentaban así castigarla por su belleza
pero algo pasó que las dejó de una pieza.
Su prima a la Luna un favor pidió
y ésta complaciente a Mar iluminó:
Como una estrella del cielo la pequeña resplandecía:
más bella y preciosa aún se la veía.
Sus compañeras rabiosas a ella se acercaron
de la cegadora luz  de la luna la apartaron.
El amigo rayo cerca de ellas cayó,
un buen susto a todas les dió
y que hicieran daño a Mar evitó.
Mar no se había dado cuenta de nada,
abrió sus ojitos y se encontró con un hada
quien de allí a un mar más puro la llevó
y con buenas amigas la juntó:
estrellas más bonitas o estrellas más feas
pero eran siempre buenas compañeras.
Mientras, sus enemigas envidiosas y amargadas
por su mal comportamiento fueron castigadas:
A ser las más feas acabaron condenadas.
Muy mal con Mar habían actuado,
su nobleza y belleza habían deseado,
pero de conocerla y quererla no se habían preocupado,
sólo por ser la más bella,la habían juzgado y odiado.
Ahora la pequeñita feliz vivía,
con sus amiguitas se divertía.
Como más aún que guapa era bondadosa,
eso la hacía ser todavía más hermosa:
de sus enemigas se olvidó,
de sus pensamientos las borró
y su tristeza en un mal recuerdo se convirtió.
Observadora y sabia fué su prima Ella
que se apiadó de la pobre y dulce estrella:
una nueva y feliz vida  le concedió,
la que por su bondad siempre mereció.