Carlos siempre había sido transparente con Raquel, por eso no entendía por qué ahora le venía con esas… ¿A santo de qué, le reprochaba que se hubiera guardado el teléfono nuevo de Lourdes, su ex? Ella sabía perfectamente que le había prometido a Juan, el hermano de Lourdes, que siempre velaría por su bienestar, antes de que su malogrado amigo, dejase este mundo. Eso era algo que Carlos nunca iba a olvidar, por muchos celos que Raquel tuviera, y por mucho también que Lourdes se le estuviera volviendo a insinuar. Aquello acabó, mucho antes de que Juan muriera, aquél terrible día en que perdiera la vida tras salir a buscar a su alocada hermana durante aquella espantosa tormenta, y un fulminante rayo solo se apiadó de él para que, antes de dar su último suspiro, pudiera pedirle dicha promesa a su amigo del alma.
Continuará…
