Lolo el toro

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Lolo es un precioso y noble toro,
de esbelta y regia cornamenta,
nada fiero, aunque lo aparenta.
En la finca donde vive tranquilo pastaba,
con el resto de su gran manada.
Cierto día sorprendido escuchó,
un lujoso coche que allí se paró.
Un hombre mal encarado de él se bajó
y con su amo un buen rato habló.
Todos quedaron mudos.
“Vendrán a por algunos —murmuró Fede—
lo he visto por la tele,
ellos lo llaman arte, pero te marean hasta matarte;
sin haberles hecho nada,
nos clavan una espada,
impunemente se pavonean
y en su ´valor` se recrean,
después de habernos matado,
habiéndose antes burlado,
para que en el mundo entero los vean;
a otros les gusta ser arriesgados,
corriendo delante nuestro, pueden ser pisoteados;
hay quien nos incluye en sus fiestas de verano,
yo ya he perdido en ellas a más de un hermano .”
Todos angustiados gemían,
la muerte muy cercana veían.
Lolo los hizo callar,
pues oyó al amo gritar
y el hombre del “Testarrosa”
puso “pies en polvorosa”.
Cuando el dueño de la finca y su hijo solos estuvieron,
los nobles toros oyeron,
que con voz melodiosa y calmada,
el amo a su hijo pequeño explicaba:
“Matar por divertirse,
no es solamente triste,
sino una tremenda crueldad
y una infame barbaridad.
Un toro nunca te va a molestar,
si tranquilo lo dejas estar,
pues él solo quiere pastar.
Esto tiene que terminar
y desde aquí yo lo voy a intentar.
Ningún toro de esta finca saldrá,
para en la arena de un ruedo muerto acabar.
Tampoco tiene tino
y no es nada divino,
engañar y utilizar a un joven torero…
Más bien es rastrero y usurero,
porque es todo cuestión de dinero.
El toro inevitablemente lo puede matar,
para en defensa propia su vida salvar
y llorará la mamá del torero,
lo sabrá el mundo entero,
pero pronto será reemplazado,
e indiscutiblemente olvidado,
igual que el toro al que sin motivo ha matado.”
Es mal llamado arte con la vida de un indefenso ser acabar,
pues arte es todo lo contrario: algo bello y hermoso crear;
entonces si no es arte ni es cultura,
ni demuestra la bravura,
más bien realmente sería: soberana cobardía,
porque es fácil hacerse el valiente,
matando a un pobre inocente,
cuando uno de ellos está armado
y el otro desorientado…
Lolo y sus compañeros al oír esto se tranquilizaron
y felices y tranquilos, pastando continuaron.

 

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