Ito, el patito feito

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Ito era un patito un poco feíto,
sus plumas, siempre despeinadas,
no llevaba bien cuidadas:
estaban poco engrasadas
y como un aspecto raro le daban
todos los patitos de él se apartaban
pues de que fuera como ellos dudaban.
Pero a Ito esto no le importaba
y con otros animales jugaba.
Ellos diferente lo veían,
pero juntos se divertían,
en el brillo de sus plumas no se fijaban
pues muy bien con él se lo pasaban.
A Ito ser distinto tanto le daba,
siempre contento estaba:
buen humor no le faltaba,
cuentos e historias inventaba
que con mucha gracia explicaba.
Un día de sol  paseando, junto a su amigo Fernando,
un trozo de tela encontró y a su casa se lo llevó.
Como una capa el trapo parecía,
para hacer de Superman le serviría:
una obra de teatro haría
que  a sus amigos seguro gustaría.
Delante del espejo de su habitación
se puso la capa para ensayar la función.
Pero en el espejo no se veía su reflejo
y el pobre Ito se quedó perplejo.
Se quitó la capa y su silueta en el espejo apareció
se la volvió a  poner y de nuevo desapareció.
Una capa mágica ese trapo era
¡con ella podría  hacer lo que quisiera!:
Todo tendría,
importante sería!
Al cine sin pagar se colaría,
en las atracciones se montaría,
algodón de azúcar comería
y nada por ello pagaría
pues nadie lo vería
y gratis todo tendría.
Así lo hizo Ito el pequeño patito
y una cosa mala, hacia cada día.
Pero lo peor era, que no se arrepentía;
de ser invisible se aprovechaba
de hecho, tener este poder  le encantaba,
sin embargo,para nada bueno su poder  empleaba:
a los patitos que de  pequeño de él se burlaban
los asustaba cuando por su lado pasaban.
A uno al que asustó,
casi un coche lo atropelló….
pero Ito se divirtió.
Su disfraz se ponía,
cuando nadie lo veía;
los papeles de las papeleras sacaba,
al suelo los tiraba,
nadie se lo explicaba
que estaban locos pensaban
pues los papeles solos volaban.
A costa de los demás mucho se divertía
pero a sus amigos casi ya no veía,
con nadie su secreto quería compartir
pues solo él se quería divertir.
Con la capa Ito estaba transformado:
ahora siempre estaba malhumorado,
todos lo notaban cambiado,
pero él estaba obsesionado:
la capa lo tenía embrujado.
Un  día a un patito oyó fuerte piar:
era de los que nunca le quiso hablar,
se acercó para fisgonear:
ahora se podía vengar…
un lobo feroz al patito seguía,
seguramente se lo comería,
pues acorralado en una pared lo tenía.
Ito un instante de ayudarlo dudó
pero afortunadamente se arrepintió,
y a su enemigo ayudó:
Encima del pato se echó,
con su capa lo cubrió
y éste  desapareció.
El lobo de allí se marchó
como tonto se quedó..
nada de lo que pasó entendió.
Ito la capa se quitó
y su secreto descubrió;
todos los presentes le aplaudieron
pues que era un valiente reconocieron.
Este muy contento se puso,
pues aun algo confuso,
se alegró de haber hecho el bien ,
sin mirar a donde ni a quien…
Realmente Ito era diferente,
porque lo era interiormente.
La capa al rio tiró,pues cuenta se dió
que su carácter ésta cambió
y en alguien que no era lo convirtió.

 

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