Dito, el pequeño cerdito

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Dito es un pequeño cerdito
al que le gusta mucho el dinerito.
Sus papás el domingo una paga le daban
que toda la semana con cariño ahorraban.
Dito a sus amigos siempre invitaba
y para si mismo nada guardaba
así es que cuando algo para él quería,
nunca dinero tenía y aumento de paga pedía;
pero sus padres este capricho no le concedían
pues otros hijos a los que atender tenían.
Un día Dito vio a papá el dinero guardar
dentro del cajón de la mesa del pajar
y cuando su família se fué a pasear
del “rincón del ahorro” lo quiso robar.
Papá con llave cerraba el cajón
Dito se llevó una gran desilusión,
sin embargo, debajo del cajón habia un agujero
por ahí, pensó el cerdito, sacaría todo el dinero!!!
cogió un pequeño anzuelo para pescar
y con destreza las monedas empezó a sacar
pero alguna seguro en el cajón dejaría,
así papá de su falta, ni cuenta se daría.
Esta mala costumbre el cerdito Dito cogió
y cada semana el dinero de su familía robó.
En casa ya empezaban a sospechar
pues varias monedas echaban a faltar.
Un día sus papás a pasear se fueron
pero astutamente enseguida volvieron
y a Dito robando el dinero vieron…
Su papá no le dijo nada:
sólo apenado lo miraba,
mamá desconsoladamente empezó a llorar,
sus hermanos no lo dejaban de observar.
Papá a todos obligó a salir del pajar
pero a Dito no lo dejó ni hablar,
mientras la puerta empezó a cerrar.
En el pajar lo encerró
y de allí no lo sacó,
por más que éste suplicó.
Quería que a solas estuviera,
para que de su error se arrepintiera
y que de esta manera aprendiera,
de que a nadie se debe robar
y menos a los papás engañar.
A sus amigos pasar por allí veía
pero aunque gritando se lo pedía,
ninguno a salir lo ayudaba,
y en vano les recordaba, que todo les pagaba,
con el dinero que a sus papás robaba.
Por la noche la puerta se abrió
pero Dito del pajar no salió:
En un rincón estaba,
con la cabeza agachada.
Papá se le acercó,
él en sus brazos se echó:
Arrepentido el ladronzuelo estaba
que no volvería a hacerlo,  llorando juraba.
Muy mal con ellos se había comportado,
para impresionar a los demás  había robado;
a sus padres un gran disgusto causó
y a sus hermanos un mal ejemplo dio.
Su papá de corazón lo perdonó
y Dito de su travesura aprendió,
que no se debe robar ni engañar
pero tampoco tu amistad  debes comprar
y el dinero que no es tuyo malgastar.
Si una cosa no te puedes permitir,
no tienes porque fingir.
Nunca debes mentir
para a otros divetir.

 

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