¿Quieres que te cuente un cuento recuento?

Bebo era un cuervo muy molón, pero un tanto ladrón.
Si veía algo que brillaba, sin dudarlo lo robaba.
Su mamá le regañaba y con él mucho se enfadaba.
Bebo se justificaba, decía que por placer no robaba:
“A los cuervos nos atraen las cosas brillantes
pues tienen un valor importante” – decía sin pestañear
para a su madre engañar.
Su mamá no lo creía
y de esta manera le discutía:
– ”Bebo, contigo siempre me irrito
eso que dices es un mito.
Lo que no es tuyo no debes coger
de vergüenza me haces enrojecer.
¿Verdad que tú no querrías que viniera un cualquiera
y algo tuyo cogiera?
No te gustaría y de rabia llorarías.
Pues lo mismo le está pasando
a quien tú estás robando
si a los demás quieres entender
en su lugar te debes poner”.
Bebo, muy avergonzado
devolvió todo lo robado
y pidiendo perdón de corazón
dejó de ser un cuervo ladrón.